 Niñas y niños beneficiarios del colegio Fe y Alegría, contraparte del IYF en Perú |
(Lima. Noticias de la OIT) ¡Prepárate para la Vida! es un innovador programa que tiene previsto beneficiar a más de 10.000 escolares peruanos, entre 11 y 15 años de edad de las áreas urbanas de Lima, Callao, Trujillo e Iquitos. Este programa, orientado a mejorar la calidad educativa para reducir la explotación laboral de menores de edad, es financiado mediante un acuerdo de cooperación con el Departamento de Trabajo de los Estados Unidos de América. Implementado por la Internacional Youth Foundation (IYF), el programa está siendo desarrollado desde inicios de 2007 con la participación de tres organizaciones peruanas altamente reconocidas: Fe y Alegría, Cedro y Capital Humano y Social Alternativo. La mitad de las y los escolares atendidos será retirada del trabajo peligroso o en condiciones de explotación, en tanto que se impedirá que la otra mitad ingrese al mercado laboral antes de la edad mínima legalmente establecida. El proyecto busca colaborar con todos los actores interesados, incluyendo niñas y niños, madres y padres, maestras y maestros, miembros de la comunidad y gobiernos locales. LA PROPUESTA
¡Prepárate para la Vida! apunta a desarrollar e implementar una estrategia integrada y coordinada para mejorar significativamente el acceso, la calidad y la relevancia de la educación de la población en riesgo y darle capacitación para su futura transición al trabajo, puesto que las y los menores de edad no pueden trabajar en situación de explotación y, simultáneamente, tener éxito en la escuela. El trabajo infantil es un fenómeno de múltiples determinantes: por un lado, la pobreza explica su existencia pero, por otro lado, diversas tradiciones culturales avalan su ejercicio. Por ello, el programa trata de enfrentar estos factores mediante cuatro componentes básicos: Elevar la conciencia respecto a la explotación laboral infantil y su impacto en la educación. Este componente trata de generar una corriente de opinión que contrarreste el factor cultural. Brindar asistencia técnica a gobiernos locales y organizaciones de la sociedad civil para garantizar la institucionalización y sostenibilidad del programa. Se propondrá un modelo de combate al trabajo infantil vinculado a estrategias para salir de la pobreza con el concurso del Estado y de la sociedad civil. Promover el retiro de menores de edad del trabajo explotador y su reinserción en la educación formal o no formal. Mejorar la calidad educativa en las escuelas públicas, asegurando que niños, niñas y adolescentes no abandonen la escuela.
Estas dos últimas líneas de trabajo buscan generar cambios culturales en las y los menores de edad que trabajan y en sus familias, además de tratar de romper la reproducción de la pobreza de una generación a otra. ¡Prepárate para la Vida! propone desarrollar un programa de formación en habilidades y desarrollo de capacidades emprendedoras de niños, niñas y adolescentes que están trabajando o en riesgo de hacerlo. Complementariamente, ofrece un programa de nivelación que atiende los problemas de rendimiento escolar, reforzando áreas estratégicas tales como Comunicación Integral y Lógico Matemática. Estas propuestas ya han empezado a mostrar sus frutos en colegios de los distritos limeños de San Juan de Lurigancho, Villa El Salvador, Ventanilla e Independencia. EL COSTO DE NO EDUCARSE
El Perú ha mostrado avances importantes en relación a la cobertura educativa, que alcanzó el 92% de la población en 2003[1], tanto en hombres como en mujeres. No obstante, las tasas de culminación del año escolar son todavía preocupantes. Mientras la matrícula escolar en niños y niñas de entre 6 y 11 años es del 96%, la población de entre 11 y 13 años, que concluye la primaria, es sólo del 73%. Para el grupo de 12 a 16 años, la tasa de matrícula asciende al 86%; la población de entre 16 y 18 años, que concluye la secundaria, es de sólo el 51%[2]. En relación a la población trabajadora, según los resultados de la ENAHO 2001[3], del total de población ocupada de 6 a 17 años, el 79,7% asiste a un centro de enseñanza regular, mientras que los que no asisten son el 20,3%. Esta situación es más preocupante en el grupo poblacional de entre 12 y 17 años, que presenta una inasistencia mayor (31%) que la de las y los niños de entre 6 y 11 años (5,7%). Es decir, el ausentismo o deserción escolar ocurriría principalmente en el grupo adolescente de secundaria. La repetición y el retraso escolar –fenómenos que con alta frecuencia anteceden a la deserción escolar– unidos a un bajo nivel de aprendizaje de los contenidos básicos de la enseñanza, atentan contra el aprovechamiento del potencial de los niños y niñas desde temprana edad. A esto se suma uno de los problemas fundamentales que viene encarando la educación peruana: el escaso tiempo efectivo de aprendizaje de las y los estudiantes de la escuela pública, lo que contribuye a pobres resultados en áreas básicas de aprendizaje como lo son la matemática y la comunicación integral. Numerosos estudios coinciden en que los principales factores de riesgo de deserción son la repetición, derivada en muchos casos de las inasistencias, el bajo rendimiento y la extra-edad, asociada al consiguiente retardo escolar. En particular, se destaca la inserción temprana en la actividad laboral como el factor más estrechamente relacionado con el fracaso y con el retiro escolar, debido a su relativa incompatibilidad con las exigencias de rendimiento académico. El costo de la repetición y abandono escolar genera elevadas pérdidas a nivel social. De acuerdo a los datos disponibles y más recientes, la repetición y el abandono escolar le cuestan al país 546 millones de nuevos soles. De ese total, es posible que no menos de 311 millones tengan que gastarse el año siguiente, pues hay que considerar que un alumno o alumna que repite el año escolar tendrá que ocupar una plaza en el mismo grado educativo en el próximo año escolar.[4] El abandono escolar tiene otros costos más difíciles de estimar, como aquéllos que se derivan de disponer de una fuerza de trabajo menos calificada, particularmente en un proceso de reestructuración productiva que hace más exigentes los perfiles de competencias laborales requeridos por los mercados de trabajo. “El desempleo estructural en el mercado de trabajo urbano latinoamericano se concentra en los jóvenes y las mujeres, sobre todo en los estratos socioeconómicos inferiores, a pesar de que presenten algunos años de educación básica y aun de educación media y se expresa principalmente en los grandes contingentes de jóvenes provenientes de hogares pobres que han desertado del sistema educativo y que no estudian ni trabajan (…) y que en cualquier caso, quedan prácticamente sin posibilidades futuras de formación, lo que, a su vez, restringe aún más sus oportunidades laborales”[5]. En otro orden de factores, se mencionan como parte de los costos de la deserción los siguientes: la reproducción inter-generacional de las desigualdades sociales y de la pobreza y su impacto negativo en la integración social[6]. Existen también costos privados que se pueden calcular sobre la base de una estimación del menor ingreso futuro que obtienen las personas en el mercado de trabajo como consecuencia de completar un número menor de tiempo de estudios, en comparación con un nivel de escolaridad preestablecido. Éstos se refieren a la cuantía de ingresos laborales que dejan de percibir durante su vida activa las y los jóvenes que abandonan con anticipación sus estudios. En el Perú, dejar la escuela dos años antes de completar la secundaria acarrea pérdidas de ingresos para los hombres de alrededor del 19% y en las mujeres, del 23%[7]. [1] Indicadores de la Educación. Perú 2004. Ministerio de Educación del Perú, 2005 [2] Ídem [3] Visión del trabajo infantil adolescente en el Perú: 2001 Instituto Nacional de Estadística e Informática, 2002. [4] Unidad de Estadística. Indicadores Educativos 2004. [5] Estrategias para generar una transición formativa escuela-trabajo. El papel de los actores sociales involucrados. Jaime Ramírez. [6] La deserción escolar en América Latina: un tema prioritario para la agenda regional. Ernesto Espíndola y Arturo León (División de Desarrollo Social de la CEPAL). [7] CEPAL, Panorama social de América Latina 2001-2002 Para más información, comunicarse con: Proyecto "Prepárate para la Vida" Fundación Internacional para la Juventud Oficina Perú Correo electrónico: r.valencia@IYFNet.org Teléfono: (511) 610-4040 |