NOTA DE PRENSA


Nuevo Informe de la OIT señala

La recesión agudizó el deterioro del mercado
de trabajo durante 1999

  • Se espera que perspectivas mejoren para el 2000
  • Panorama Laboral 1999 será presentado el 15 de diciembre en Lima
  • Lima (Noticias de la OIT).- Las severas medidas adoptadas por los países de América Latina y el Caribe para hacer frente a las crisis financieras internacionales, así como los fenómenos naturales y los reducidos precios de los productos primarios, originó que la mayor parte de las economías de la región entrara en una etapa recesiva. Y aunque esto trajo un descenso de la inflación, el empleo resultó seriamente afectado.

    En efecto, el Panorama Laboral 1999* de la OIT, que analiza la evolución de los principales indicadores del mercado de trabajo en América Latina y el Caribe durante el presente año, así como las perspectivas para el año 2000, señala que la tasa de desempleo para el conjunto de la región aumentó desde 8.1% durante los tres primeros trimestres de 1998, hasta 9% en el mismo período de 1999. Sin embargo, se estima que para el último tramo del año la tasa de desempleo registrará un ligero descenso, para situarse en promedio en 8.8% en el presente año, superior al 8.2% registrado en 1998.

    Así, la tasa de desempleo experimentada este año retrotrae la situación a la de 1983, cuando alcanzó el nivel más alto registrado en la década pasada, durante la crisis de la deuda externa.

    Según el informe, que será presentado por el señor Víctor E. Tokman, Director Regional de la OIT para las Américas, la tasa actual de desocupación, lejos de ser una mera cifra, significa que hay 18 millones de personas sin trabajo en las zonas urbanas de América Latina y el Caribe. Visto de otra manera, hay 4.5 millones más de personas sin empleo que lo registrado durante 1998. Sin embargo, los desempleados pudieron haber sido más de no haberse producido una reducción de las tasas de participación, pues unos tres millones de personas abandonaron el mercado laboral como consecuencia del desaliento provocado por el ajuste.

    Por otro lado, el Panorama Laboral 1999 confirma la estrecha relación existente entre la desocupación y la pobreza. Se estima que la tasa de desempleo promedio de la región a nivel de los trabajadores con menores ingresos alcanzó el 15.2% durante el presente año, lo que fue 1.7 veces más alta que el promedio urbano (9%), 2.3 veces superior a la de los ingresos medios (6.7%) y 4.2 veces superior a la de los trabajadores pertenecientes a las familias de más altos ingresos (3.6%).

    El informe, que será dado a conocer el miércoles 15 de diciembre de 1999 a las 12 del día en la sede regional de la OIT (Las Flores 295, San Isidro, Lima), señala un dato de la más alta relevancia: los desocupados de los hogares más pobres representan un 59% del desempleo total urbano de la región. Dentro de este grupo, las mujeres resultan especialmente afectadas, pues la tasa de desocupación femenina se elevó a 17.5%, prácticamente duplicando (1.9 veces) el desempleo promedio urbano de la región en 1999.

    No obstante, desde la perspectiva de género, el desempleo aumentó más entre los hombres que entre las mujeres: de 7.2% en los tres primeros trimestres de 1998 a 8.2% en el mismo periodo de 1999 en el caso de los hombres, y de 9.5% a 10.2% en el caso de las mujeres.

    El desempeño laboral de los doce países analizados es diverso. Ninguno tuvo un desenvolvimiento de buena calidad; la mitad experimentó avances y retrocesos a lo largo del año, en tanto que la otra mitad observó un deterioro de la situación de su mercado de trabajo. Y pese a que el desempleo abierto urbano aumentó en la mayoría de naciones de América Latina y el Caribe, es posible segmentarlas según grupos diferenciados en función de la calidad del desempeño laboral en el año que termina.

    Por ejemplo, Panamá y Uruguay pertenecían el año pasado al grupo con un Alto desempeño laboral, caracterizado por una reducción del desempleo abierto, una mejora de la calidad del empleo, la disminución de la informalidad, el aumento de los salarios reales y el crecimiento de la cantidad de personas ocupadas. El análisis de estos factores demuestra, lamentablemente, que ambos países dejaron la categoría, que quedó desierta.

    El grupo con un Mediano desempeño laboral se caracteriza porque la situación del empleo, los salarios y la productividad evolucionan de manera diversa, pues el deterioro de algunos indicadores se compensa con las mejoras de otros. En este grupo se encuentran Barbados, Chile, México, Panamá, Trinidad y Tabago, así como Uruguay.

    El segmento con un desempeño laboral Bajo, incluye a los seis países que registraron un deterioro en su mercado laboral. Allí se encuentran Argentina, Brasil, Colombia, Jamaica, Perú y Venezuela, donde los cambios observados muestran que la situación laboral de 1999 es más crítica que la del año pasado.

    Lamentablemente, la carencia de información para Bolivia, Ecuador, Costa Rica, Honduras y Paraguay, imposibilita clasificar la calidad de su desempeño laboral.

    Con excepción de Brasil, México y Panamá, así como de Trinidad y Tabago, el desempleo aumentó en la región y en el 75% de las naciones analizadas el nivel de desempleo ya alcanza los dos dígitos. En Argentina, Barbados, Chile, Colombia, Ecuador, Jamaica, Panamá, Trinidad y Tabago, Uruguay y Venezuela, la tasa de desocupación oscila entre el 11% y el 20%.

    El aumento de la informalidad es otro indicador que refleja el deterioro del mercado de trabajo. El sector informal, que incluye a los ocupados de menor nivel de ingreso y de escasa protección social, creció en 4.1% en lo que va del año, convirtiéndose en la única fuente generadora de empleo durante 1999.

    El Panorama Laboral indica algunas consideraciones a tener en cuenta para enfrentar el desafío del desempleo generado por la crisis: Si el crecimiento es impulsado por políticas económicas relativamente expansivas, la tasa de desempleo tenderá a reducirse. No obstante, gracias al rezago que hay entre el crecimiento del PIB y el del empleo, habrá cierto retardo –un año aproximadamente- en la disminución del desempleo a sus niveles históricos.

    Esta persistencia de elevados niveles de desempleo afectará principalmente a los sectores de menores ingresos y a los jóvenes, que todavía enfrentarán elevadas tasas de desocupación gran parte del próximo año. Esta edición del Panorama Laboral subraya que, aunque las políticas macroeconómicas adecuadas pueden enfrentar el desempleo, sus efectos sobre el mercado laboral son lentos. De allí se deriva que cualquier iniciativa debe ser complementada con acciones específicamente orientadas hacia sectores de rápida reacción como el industrial y el de construcción, además de orientarse a programas dirigidos a la generación directa de empleo en los sectores más afectados por los ajustes diseñados para enfrentar la crisis actual.

    Una coyuntura como la presente también llama la atención sobre el aumento de la exclusión a nivel previsional, lo que evidencia la necesidad de perfeccionar nuestros sistemas de protección social, discusión que ya ha sido iniciada en varios de los países de la región.

    Temas especiales

    La marcada y creciente importancia de las mujeres y del sector informal en el mercado laboral de la región ha hecho que este año el Panorama Laboral incluya dos secciones dedicadas a estos Temas especiales.

    En torno a las primeras, pese a las dificultades registradas este año, mejoró su situación laboral; sin embargo, aun persisten fuertes desigualdades con respecto a los hombres. Una de las conclusiones que presenta la OIT en su informe, es que la tasa de desempleo femenino prácticamente se ha duplicado en los años noventa y que la calidad del empleo femenino no ha mejorado en el sector informal. Además se indica que el crecimiento de los niveles de escolaridad de las mujeres, lamentablemente no les garantiza más y mejores empleos en comparación con sus pares masculinos. Ellas, por ejemplo, necesitan un nivel de escolaridad significativamente superior al de los hombres para acceder a las mismas oportunidades de empleo: cuatro años más para obtener el mismo ingreso y dos años más para tener oportunidades similares de acceder a una ocupación formal. Otro de los datos relevantes es que las mujeres ocupadas en el servicio doméstico están en una especial situación de desprotección en cuanto a salarios y seguridad social. Este segmento ocupacional representa el 16% del empleo total de las mujeres de la región, y el 22% del total de los nuevos empleos urbanos femeninos generados en la década.

    A nivel del empleo en el sector informal, el informe subraya ciertos ajustes en su medición. Ahora se sabe que si en 1990, éste alcanzaba el 44.4%, del empleo urbano, en 1998 ya significaba el 47.9% del mismo. Seis de cada diez nuevos empleos urbanos generados en el período pertenecen a este sector, que creció a una tasa anual de 3.9%, superior al crecimiento del empleo total (2.9%).


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    Señor Enrique Delgado
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    * Panorama Laboral 1999. Oficina Internacional del Trabajo, Lima, 1999. ISSN 1020-4318. Disponible en Internet: http://www.oit.org.pe


    Para mayor información, diríjase a la Oficina Regional para las Américas: Las Flores 275, San Isidro, Lima - Perú. Tel: +51 1 615 0300. Fax: +51 1 615 0400. Correo Electrónico: oit@oit.org.pe
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